MANIFIESTO POR LA VISIBILIDAD DE LOS CIUDANANOS

Yo veo cosas que vosotros no creeríais. Ancianos encaramados a magnolios y tejos hokkaido más allá de la Puerta de Alcalá, patines deslizarse sobre el frio aluminio en la cuesta de Moyano. Veo cámaras de seguridad brillar en la oscuridad apuntando a los bolardos de Lavapiés y skaters galopando el hierro oxidado del Reina Sofía. He visto a Muelle refugiado en la ciudad imperial. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas de coñac en un carajillo.
Es hora de vivir.


martes, 15 de junio de 2010

¿Por qué los yonkis no están de moda?

Con lo que cuesta ir todo el día con el jaco a cuestas. Había una vez, hace veinte años, un barrio en Madrid llamado Lavapiés. Ancianos underground, corralas woodstock, okupas de Golf GTI, magrebhachís... y drogadictos S.A. Todos juntos como hermanos, miembros de la epilepsia urbana. Llegaba la noche. Los pocos turistas mañaneros huían, la policía reposaba, los vecinos descansaban y el resto de madrileños vacilaba: "el barrio está de puta madre pero por la noche es un poco peligroso, no hay quien entre". Zona liberada. Correosa es Corea. Me he perdido. Ah, sí. Junio del año 2010. Lavapiés. Un barrio atestado de gente día sí y noche también. Todos quieren sentirse perroflautas por un rato, sentirse callejeros por el mundo degustando comida india o kebab franquiciado. Ya nadie teme a la heroína, ya nadie se asusta de los ojos que se meten pegamento. El barrio es de todos. Putadón. Cae la noche, ya nadie huye. Todos se quedan. Vecinos de barrio bien mean en cualquier esquina, son los nuevos okupas de Audi TT. Que vuelvan los yonkis. La vida y la muerte eran más apacibles. Buenas noches. Jong Ki Love